La tasa de rebote ha sido durante años una de las métricas más utilizadas en analítica web, pero también una de las más malinterpretadas. Muchas empresas consideran automáticamente que una tasa de rebote alta es negativa, cuando en realidad depende completamente del contexto y del objetivo de la página. Tradicionalmente, la tasa de rebote representaba el porcentaje de usuarios que abandonaban una web sin interactuar con ella. Sin embargo, esta interpretación puede ser engañosa. Pensemos en un blog donde el usuario entra, lee un artículo completo durante cinco minutos y se marcha satisfecho. Técnicamente, eso podría considerarse un rebote, aunque la experiencia haya sido positiva. Con la evolución de las herramientas de analítica y especialmente con la aparición de nuevos modelos de medición basados en engagement, el análisis de esta métrica debe realizarse de forma mucho más estratégica. Lo importante ya no es únicamente si el usuario abandona la página, sino si encontró lo que ...